McAllen, Texas, 28 de noviembre de 2025. El tradicional Viernes Negro registró nuevamente un intenso flujo de compradores mexicanos hacia el sur de Texas, donde miles de familias madrugaron para aprovechar las ofertas. Sin embargo, este año la jornada estuvo marcada por congestionamientos en los cruces internacionales, con demoras de hasta cuatro horas para ingresar a Estados Unidos.
A diferencia de temporadas anteriores, la espera no fue ocasionada por las revisiones del Ejército Mexicano en territorio nacional, sino por las limitaciones operativas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que únicamente habilitó tres accesos debido a trabajos de remodelación en la garita.
Aunque los centros comerciales de McAllen abrieron sus puertas a las 6:00 horas, desde la madrugada el Puente Internacional Reynosa–Hidalgo —el único activo las 24 horas— recibió largas filas de automóviles y peatones. Los cruces Reynosa–Pharr y Reynosa–Mission comenzaron operaciones a la misma hora, pero también registraron pernocta de automovilistas que buscaban ingresar entre los primeros.
En la fila destacaban vehículos con placas de Nuevo León, reflejo del alto número de regiomontanos que cada año viajan a esta zona fronteriza para realizar compras navideñas. Entre ellos se encontraba Mario Rodríguez, originario de Monterrey, quien viajó acompañado de su esposa e hijos para aprovechar las promociones en productos electrónicos.
“Venimos por las compras de Navidad. Antes buscábamos juguetes, pero ahora que los muchachos crecieron, buscamos computadoras y videojuegos”, relató.
“Aunque tengamos que manejar tres horas y esperar en la fila, vale la pena. En Monterrey estos equipos son más caros y aquí encontramos mejores precios y garantías”, agregó.
Además de electrónicos, Rodríguez señaló que aprovechará para adquirir ropa, calzado deportivo y perfumes, artículos que también figuran entre los más buscados por los consumidores mexicanos durante esta temporada.









