Trágicamente, el niño de 13 años decidió suicidarse después de que su madre insistiera en que compartiera su teléfono con sus primos.
El desgarrador hecho tuvo lugar en una casa de la calle Zeleyka del Fraccionamiento Estrellas de Buenavista, en el municipio de Huimanguillo, Tabasco.
El adolescente, estudiante de primer grado de la secundaria Vicente Guerrero, se encontraba enfrascado en jugar un videojuego en su teléfono cuando tuvo una discusión con sus primos por una disputa por un dispositivo.
La madre de Mauricio le pidió que compartiera el teléfono con sus primos que querían jugar, pero lamentablemente él se negó.
Unos minutos más tarde, fue encontrado muerto, colgado de una viga en una parte de la casa detrás de la casa. Las autoridades dicen que el niño esperó hasta que sus padres y hermanos estuvieran dormidos para cometer el trágico acto.
Este incidente causó profundo pesar en la comunidad de Huimanguillo, Tabasco. Esta tragedia nos recuerda lo importante que es tratar los conflictos familiares y de relaciones con comprensión y compasión.
La noticia destaca la importancia de prestar atención a los signos de angustia emocional en niños y jóvenes y fomentar la comunicación abierta en casa para prevenir situaciones tan devastadoras.
Es importante que las familias, los maestros y toda la comunidad se unan para apoyar a los jóvenes durante este momento difícil.









