Los servicios de inteligencia de México frustraron un plan de la Guardia Revolucionaria de Irán para asesinar a la embajadora de Israel, Einat Kranz-Neiger, según confirmaron funcionarios estadounidenses e israelíes.
De acuerdo con fuentes consultadas por medios internacionales, la conspiración fue detectada y desarticulada antes de que representara una amenaza real. “El complot fue contenido y no representa un riesgo actualmente”, afirmó un funcionario estadounidense bajo condición de anonimato, sin detallar cómo se evitó el atentado ni aportar pruebas públicas.
El funcionario precisó que la Fuerza Quds, brazo de operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria iraní, habría iniciado la planificación del ataque a finales de 2024, y que los servicios de inteligencia mexicanos y aliados la desbarataron en 2025.
“Este es solo el último episodio en una larga historia de ataques letales globales de Irán contra diplomáticos, periodistas, disidentes y cualquiera que esté en desacuerdo con ellos”, advirtió la fuente estadounidense. “Debería preocupar profundamente a todos los países donde existe presencia iraní”.
Hasta el momento, la misión de Irán ante las Naciones Unidas declinó comentar sobre las acusaciones.
Fuentes de inteligencia estadounidenses han sostenido que operativos iraníes han buscado expandir su presencia en América Latina, donde Teherán mantiene una alianza táctica con el régimen venezolano de Nicolás Maduro.
El presunto plan contra la diplomática israelí habría surgido tras el ataque israelí del 1 de abril de 2024 contra el complejo de la embajada iraní en Damasco, que causó la muerte de varios altos mandos de la Guardia Revolucionaria. El hecho provocó promesas de venganza de Teherán, que lanzó misiles y drones contra territorio israelí.
Un año después, Israel respondió con una campaña de bombardeos dentro de Irán, que dejó más de mil muertos, y contó con el apoyo de Estados Unidos, cuyo ejército atacó instalaciones nucleares iraníes.
Irán, considerado un aliado estratégico del grupo palestino Hamas, ha sido acusado por Israel y sus aliados de financiar y dirigir operaciones contra objetivos judíos en el extranjero. La Fuerza Quds ha sido señalada en diversos países por orquestar atentados y misiones de represalia.
Recientemente, Australia expulsó al embajador de Irán tras vincular al régimen con ataques contra una sinagoga en Melbourne y un restaurante kosher en Sídney.
En América Latina, persiste el recuerdo del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) ocurrido en 1994 en Buenos Aires, que dejó 85 muertos. Tanto Argentina como Israel responsabilizaron al grupo Hezbollah, respaldado por Irán, de haber ejecutado aquel ataque.
El frustrado atentado en México se suma a esta cadena de operaciones atribuidas a Teherán, y subraya la creciente preocupación internacional por la expansión de sus redes operativas en la región.









