Michelle Cano, una mujer trans de 34 años y trabajadora sexual en Naucalpan, Estado de México, denunció haber sido víctima de tortura, agresión física y amenazas de muerte por parte de elementos policiacos la madrugada del 26 de julio. La denuncia fue compartida públicamente a través de redes sociales por el colectivo Mujeres Trans Libres Naucalpan y ha generado fuerte indignación en la comunidad.
De acuerdo con el testimonio de Michelle, difundido inicialmente desde la cuenta de Facebook de su hermana, los hechos ocurrieron a las 4:00 de la mañana, cuando intentó defender a un hombre que acompañaba a una compañera suya. Policías la interceptaron, la subieron por la fuerza a una patrulla junto con el hombre y la trasladaron a una zona industrial de la colonia San Pancho, donde fue torturada.
La víctima detalló que recibió golpes, quemaduras en el cabello, descargas eléctricas y agresiones en los genitales. Una mujer policía participó activamente en los actos de violencia. Durante la agresión, uno de los agentes le gritó: “Tú no eres mujer, tú eres cabrón y nunca vas a ser mujer”, en un claro acto de violencia transfóbica.
Michelle relató que fue obligada a grabar un video donde acusaba falsamente al hombre detenido de haberla violado y a desistir de cualquier denuncia contra los agentes involucrados. Según denunció, los policías la amenazaron con matar a ella y a su familia si hacía público lo ocurrido. “Me dijeron que sabían dónde vivía, que volverían de civiles y me matarían”, afirmó.
Tras ser brutalmente golpeada, incluyendo pateaduras en los testículos y un golpe en el rostro con la cacha de una pistola, los policías la liberaron y le ordenaron correr. Michelle huyó sin detenerse hasta llegar a una avenida donde pudo ponerse a salvo.
El 28 de julio, el colectivo Mujeres Trans Libres Naucalpan organizó una manifestación pacífica frente al Parque Naucalli para exigir justicia. Hasta el momento, ninguna autoridad ha emitido una postura oficial sobre el caso.
La diputada Luisa Esmeralda Navarro Hernández, conocida como Meme Navarro, condenó la agresión a través de sus redes sociales y reiteró su compromiso con las poblaciones LGBTTTIQNB+. Señaló que impulsará una iniciativa para crear Áreas de Atención Especializada en los 125 municipios del Estado de México, además de tipificar los crímenes de odio por identidad de género y establecer una Fiscalía Especializada para estos delitos.
El caso de Michelle se inscribe en un contexto de violencia estructural contra las personas trans en México, quienes tienen una esperanza de vida de apenas 35 años, menos de la mitad que el resto de la población, según el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM).
El organismo explica que muchas personas trans son expulsadas de sus hogares a temprana edad, sin acceso a educación ni empleo formal, lo que las orilla al trabajo sexual como única alternativa de supervivencia. Esta situación, además del estigma, las expone a múltiples riesgos sin garantías legales ni atención médica, lo que deteriora su salud física y emocional y acorta su vida.
Aunque el trabajo sexual es un medio legítimo de sustento, continúa siendo marginado y criminalizado, lo que impide que quienes lo ejercen cuenten con derechos laborales, protección institucional y condiciones seguras para vivir con dignidad.









