El gobernador Gavin Newsom opinó que la Suprema Corte pareciera querer volver a épocas en que se prohibían los libros y la educación servía para separar por razas.
Claramente molesto, Newsom declaró que “los activistas de derecha, incluidos los que se ponen túnicas (de jueces), tratan de llevarnos de vuelta a la era en que se prohibían los libros y los campus eran segregados”.
Newsom otorgó sus declaraciones luego que la Corte Suprema decidiera este jueves que la raza no debe ser determinante para inscribirse en universidades, con lo que desmantela los programas de Acción Afirmativa.
La Acción Afirmativa busca básicamente garantizar equidad educativa y laboral a las mujeres y a las minorías étnicas.
El gobernador de California advirtió que esa decisión “reducirá oportunidades para millones de estudiantes” en el país.
El máximo tribunal en el país, con una mayoría de magistrados conservadores, votó 6 a 3 en favor de prohibir que las universidades consideren la raza de los estudiantes que soliciten matrícula.
“La mayoría conservadora de la Corte Suprema ha volcado una vez más un precedente de larga data, cambiando la ley simplemente porque ahora tiene los votos para hacerlo, sin preocuparse por los costos para la sociedad y los estudiantes de todo el país”, dijo Newsom.
Por su parte el fiscal general de California, Rob Bonta, dijo sentirse “profundamente decepcionado” por la decisión de la Corte Suprema.
El fiscal dijo que esa decisión del máximo tribunal dificultará que se creen entornos de aprendizaje inclusivos.
Bonta declaró que la decisión elimina que las universidades consideren el factor de raza para las admisiones.
La Unión Americana de Libertades Civiles (Aclu) de California dijo por su parte que la decisión de la corte “restringe la capacidad de las escuelas para abordar por completo las desigualdades raciales sistémicas que persisten en la educación superior, y anulando casi 50 años de precedentes”.
“Seamos claros al respecto: el futuro de nuestra nación como una democracia multirracial próspera depende de que los estudiantes tengan la libertad y la oportunidad de aprender, trabajar juntos y comprender lo que nos une”, advirtió la organización.
Pero también instó a considerar que “el fallo de la Corte no prohíbe que las universidades consideren la discusión de un solicitante sobre cómo la raza afectó su vida”
“Ya sea a través de discriminación, inspiración o de otra manera. Las universidades aún pueden considerar la raza siempre que lo hagan de esta manera”, de acuerdo con la Aclu.
Es decir que las posibilidades quedaron reducidas pero las universidades y estudiantes pueden aprovechar esa ventana de oportunidad.
Las posibilidades ahora serían como las que tiene California desde hace casi 27 años. En California la Proposición 209, aprobada en las elecciones de 1996, anuo los planes de acción afirmativa, pero los sistemas de la Universidad de California y Estatal toman en cuenta que pueden ayudar a estudiantes de familias de bajos ingresos.
Con ese criterio las universidades pueden apoyar a estudiantes cuando, por ejemplo, se trata del primero en la familia en cursar una carrera universitaria, una situación de muchas familias inmigrantes latinas.
California y otros ocho estados en los que se prohibió la acción afirmativa usan criterios como esos.
Pero aun así, las posibilidades se reducen, especialmente para estudiantes afroamericanos y latinos.
Una profesora de Economía se la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), Natalie Bau, cuando la acción afirmativa se empleaba en el estado, “los estudiantes negros y latinos de secundaria tenían una mejor asistencia escolar, puntajes SAT más altos, aprovechamiento y calificaciones más altas, y postularon a más universidades”.
Ahora con a prohibición de la acción afirmativa por parte de la Corte Suprema, dijo Bau, la motivación de los estudiantes puede disminuir”.
Al mismo tiempo “los estudiantes de minorías subrepresentadas podrían reducir su esfuerzo en la escuela secundaria y eso podría resultar en puntajes más bajos en las pruebas, calificaciones más bajas, menor asistencia y menos solicitudes a instituciones selectivas”, dijo Bau.
Esa apreciación parece coincidir con la de la juez latina de la Corte Suprema, Sonia Sotomayor, “nadie se beneficia de la ignorancia”.
La minoría de tres jueces que se opuso este jueves en el tribunal superior la integraron los magistrados Elena Kagan, Sonia Sotomayor y Ketanji Brown Jackson.
Sotomayor dijo que “la decisión de hoy hace retroceder décadas de precedentes y avances trascendentales; sostiene que la raza ya no puede usarse de manera limitada en las admisiones universitarias para lograr beneficios tan críticos. Al sostener esto, la Corte consolida una regla superficial de daltonismo como principio constitucional en una sociedad endémicamente segregada”.









