La joven mexicana que sufrió agresión física por un conocido durante su estancia en Qatar, podría ser condenada a 100 latigazos y 7 años de cárcel.
Se trata del caso de Paola Schietekat, una mujer que se fue a trabajar a Qatar en la Supreme Committee for Delivery and Legacy, organización encargada del mundial de futbol.
A través de una entrevista con Enrique Hernández Alcázar, en W Radio, Paola comento que tras reportar la agresión que había sufrido, el cónsul de México, Luis Ancona, quien ahora es cónsul de Bolivia, le recomendó llegar hasta las ultimas instancias en su demanda, tal consejo resultó ser precipitado, y esto llevó a que su agresor declarara asegurando que tenían una relación tomando la ley su palabra como buena, provocando así, que se abriera un caso en contra de ella por el delito de fornicación, el cual tiene una pena para la mujer musulmana de 100 latigazos y 7 años de cárcel.
Comentó que cuando el caso empezó a crecer el apoyo por parte del cónsul fue nulo, solo le compartieron el contacto de una abogada que ella tuvo que pagar y agilizaron el papeleo para que su madre pudiera viajar a Qatar, con un costo que ella misma cubrió.
El cónsul de México en Qatar solo me dijo «pues cierra bien la puerta» cuando escribí una carta de descontento por la forma en la que se había comportado la embajada de México en Qatar, cuando el hombre que me agredió físicamente comenzó a acusarme por redes sociales.
Su caso fue reasignado a la Corte Criminal y a la segunda audiencia, que tuvo lugar este 14 de febrero, ya no acudió la abogada al no contar con recursos financieros para su defensa, y la cancillería tampoco envió a nadie faltando a sus obligaciones. Una tercera audiencia está fechada para el 6 de marzo.
Paola dijo que en su opinión, no hay personas preparadas para ser cónsules en esa región, pues no solo la ‘aconsejaron’ sin conocer las leyes locales, sino que tampoco saben árabe, idioma que ella domina y en la que hizo su declaración.
Añadió que le gustaría llegar a las personas indicadas para que se tomen decisiones y acciones, no solo para su caso, también desea que se garantice la protección de una mujer violentada cuando acuda a su embajada.
Paola Schietekat lamentó que ella tenía el trabajo de sus sueños en Qatar tras estudiar Políticas Públicas en Oxford, especializarse en economía del comportamiento y vivió desde los 19 años en el Medio Oriente. «Ese era mi trabajo soñado y me lo arrebataron y no solo mi agresor, me lo arrebataron las instituciones mexicanas que no hicieron absolutamente nada y las autoridades qataríes que rompieron incluso la ley local».»









