Nueva York .- El estado de Nueva York declaró una emergencia estatal por desastre ante el aumento de casos de sarampión, principalmente en comunidades donde la cobertura de vacunación es menor.
La gobernadora Kathy Hochul emitió una orden ejecutiva mediante la cual estableció la medida, que permanecerá vigente hasta el 4 de noviembre, de acuerdo con las autoridades estatales.
Hasta el sábado, se habían contabilizado 108 casos de sarampión entre residentes de Nueva York durante 2026. De ese total, 92 se registraron desde mediados de julio, mientras que siete casos corresponden a personas residentes en la ciudad de Nueva York.
Como parte de la respuesta, el gobierno estatal amplió el grupo de profesionales de la salud autorizados para administrar vacunas contra el sarampión y puso en funcionamiento un panel de seguimiento para proporcionar información sobre los casos y los riesgos en distintas zonas.
El incremento de contagios también se ha registrado en otros estados. Pensilvania, por ejemplo, reportó más de mil casos de sarampión durante 2026, de acuerdo con las cifras citadas por las autoridades sanitarias.
A nivel nacional, los datos más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) contabilizaban miles de casos confirmados de sarampión en Estados Unidos durante este año.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede prevenirse mediante la vacunación. Los CDC recomiendan dos dosis de la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola (MMR) como la principal medida de protección.
Las autoridades sanitarias estadounidenses también han advertido sobre la disminución de la cobertura de vacunación infantil en los últimos años. Durante el ciclo escolar 2025-2026, la cobertura entre niños de jardín de niños se ubicó por debajo del nivel del 95 por ciento que se considera necesario para mantener una protección comunitaria elevada.
Ante el incremento de casos, las autoridades mantienen las acciones de vigilancia y vacunación para contener la propagación de la enfermedad, especialmente en las comunidades con menores niveles de inmunización.









