Organización «Sí por México» no tiene en la mira a AMLO sino a partidos y candidatos

A poco más de dos meses de concluir su gestión al frente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther es una de las figuras relevantes de Sí por México, una iniciativa ciudadana que tiene entre sus objetivos incidir en las elecciones de 2021 mediante propuestas que plantearán a partidos políticos como Morena, aseguró el empresario y negó que este movimiento sea el Frente Nacional Anti Andrés Manuel López Orador (FRENA) 2.

La iniciativa Sí por México comenzó a planearse desde el mes de junio a través de reuniones entre intelectuales, empresarios y activistas, quienes coincidieron en que la situación del país tenía que cambiar, mencionó De Hoyos en entrevista:

“Primero empezó como una reflexión a corto plazo de nuestra preocupación por lo que estaba ocurriendo en el país, y de estas reuniones varias personas empezamos a coincidir en distintos grupos de intelectuales y activistas”.

Fue así como el pasado 20 de octubre se lanzó oficialmente la iniciativa, abanderando causas como revertir la crisis de desabasto de medicamentos para niños con cáncer, los feminicidios, matanzas como la de la familia LeBaron en Chihuahua y la crisis económica causada por las decisiones del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Apoyada por 400 asociaciones empresariales como la Coparmex y organizaciones conservadoras como la Coalición por la Familia y la Vida, la Red de Líderes Católicos y la Magna Coalición de Líderes Provida, Sí por México busca influir en las elecciones intermedias del 6 de junio de 2021, las más grandes de la historia de México, pues se renovarán la Cámara de Diputados y las gubernaturas de 15 estados. De acuerdo con una encuesta del diario El Financiero publicada el pasado 6 de octubre, el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) llega como el gran favorito: subió 20 puntos entre mayo y septiembre al pasar de 19 a 39 por ciento, dejando muy lejos a Acción Nacional (11 por ciento) y al Revolucionario Institucional (10 por ciento).

“Sí por México no pretende ser partido político ni local ni nacional, ni ahorita ni en 2025”, afirmó Gustavo de Hoyos en entrevista. “Estamos concebidos como un movimiento de propuesta, no de oposición, y eso es algo relevante porque vamos a buscar a todos los partidos políticos y candidatos, empezando por Morena, pero también a los de reciente creación como Redes Sociales Progresistas, Encuentro Social y a los históricos como el PAN y PRI”.

Aunque no descartó la idea de reunirse con el Presidente López Obrador, De Hoyos señaló que el principal objetivo de Sí por México es abordar a los partidos políticos porque el propósito central es que ellos asuman la agenda de la iniciativa en 2021 y se comprometan.

La iniciativa Sí por México también es apoyada por otros personajes de la vida pública que han enfrentado directamente al Presidente López Obrador como Claudio X. González, quien dirigió por años la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, y Gabriel Quadri, excandidato presidencial de 2012.

Gustavo de Hoyos (1966, Monterrey) dejará su cargo como presidente de la Coparmex el próximo 31 de diciembre y su lugar lo ocupará el candidato de unidad de la confederación patronal, José Medina Mora Icaza, hermano del exministro de la Suprema Corte, Eduardo Medina Mora, quien renunció a su cargo en octubre de 2019 en medio de señalamientos por presunto lavado de dinero.

El empresario es uno de los personajes a quien el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha señalado de hacer campaña con miras a 2024, sin embargo, Gustavo de Hoyos niega tener alguna intención por una candidatura.

“No estoy considerando ninguna participación político-electoral como candidato, sí voy a estar cerca de partidos y empujar la agenda de Sí por México, pero no tengo en mi horizonte participar como candidato”, aseguró De Hoyos, quien desde 2016 dirige al organismo que representa a más de 36 mil empresas en todo el país.

Sobre su relación con los presidentes de México en lo que va de su gestión en la Coparmex, Gustavo de Hoyos indicó que siempre ha buscado que sea institucional, apoyando cuando desde el Ejecutivo se proponen buenas iniciativas y oponiéndose a lo que considera va en contra de los mexicanos.

“No es muy diferente la relación entre uno y otro, la diferencia es que el Presidente López Obrador verbaliza sus encuentros con nosotros de una manera pública porque tiene las mañaneras, pero tuvimos también graves desencuentros con (Enrique) Peña Nieto, incluso hicimos una manifestación histórica contra la corrupción de ese gobierno”, destacó De Hoyos.

–¿Cómo surge Sí por México?, ¿usted recibió la invitación para unirse a esta iniciativa o fue uno de los organizadores?

–La iniciativa empezó el mes de junio con un diálogo –en plena pandemia– de muchos. Estábamos dialogando sobre la problemática del país, de cómo se iba a abordar la situación económica. Primero empezó como una reflexión a corto plazo de nuestra preocupación por lo que estaba ocurriendo en el país y de estas reuniones varias personas empezamos a coincidir en distintos grupos que se conformaban de intelectuales y activistas.

Fue a principios de agosto cuando 20 organizaciones empezamos a construir la idea de trazar una agenda de gran visión para el país. De entonces para acá habremos tenido unas 15 sesiones cada semana y finalmente hace unas 6 semanas tomó forma la idea de constituir un movimiento. Yo creo que nadie puede adjudicarse la autoridad intelectual de esta idea, me atrevo a decir que fue algo que surgió casi de generación espontánea, de un diálogo muy intenso que se dio entorno a la crisis. Esto fue madurando y fue lo que ayer (20 de octubre) presentamos.

–Ustedes hablan de exigir una democracia plena, seguridad, economía inclusiva, salud, educación, igualdad y un medio ambiente sustentable, problemas que México viene arrastrando desde hace varios sexenios, ¿por qué hacerlo en este sexenio y no en los pasados?, ¿qué han visto en este Gobierno que los impulsó a crear esta iniciativa?

–Mas que en el Gobierno, porque no es un movimiento referenciado al Gobierno, es en la coyuntura del país. ¿Qué vemos? Por un lado un deterioro de las relaciones cívicas-sociales en el sentido de un incremento de la polarización social, en esto evidentemente el Gobierno tiene una parte de responsabilidad, aunque no es el único.

Otro elemento es la redefinición de las estrategias que tiene que seguir el país para poder retomar la situación después de la sacudida que implicó la pandemia. En muchos lugares del mundo está ocurriendo una cosa parecida, la pandemia es un fenómeno sin precedentes que colapsó las economías y evidenció las carencias, como el caso de México, del sistema educativo, de salud, de la seguridad del empleo, y entonces creo que esta variación de muchas condiciones del estatus quo fue otro catalizador.

Un tercer factor tiene que ver con el momento democrático del país, está documentado a nivel académico que el 2021 el país tiene la decisión más importante en términos cuantitativos de su historia. Hace 15 años en México se inició un proceso de alineamiento de elecciones y lo cierto es que nos alcanzó el destino y en junio de 2021 tenemos una elección donde se disputan cerca de 22 mil posiciones, es decir, es el momento más importante del liderazgo público del país. De las propuestas que lleven los partidos y candidatos va a depender el futuro.

Estos tres elementos son los que detonan que surja Sí por México.

–Sí por México no planea ser un partido político, pero los miembros, ¿sí podrían ser candidatos?

–Sí por México no pretende ser partido político ni local ni nacional, ni ahorita ni en 2025. Tampoco vamos a ser una macroorganización, es decir, toda organización que se adhiera conserva su nombre, estructura, financiamiento, liderazgo y causas. Estamos concebidos como un movimiento de propuesta, no de oposición, y eso es algo relevante porque vamos a buscar a todos los partidos políticos y candidatos, empezando por Morena, pero también a los de reciente creación como Redes Sociales Progresistas, Encuentro Social y a los históricos como el PAN y PRI.

Hay un interés de abordar a los partidos porque el propósito central es que ellos asuman la agenda que les vamos a plantear y que la puedan suscribir. Tampoco vamos a empujar candidatos independientes, lo que sí puede ocurrir y no quiero descartarlo, es que de un movimiento que agrupa a tantos algún miembro pudiera ser invitado por los partidos para ser sus candidatos.

De hecho yo presido una organización que se llama Alternativas por México que sí tiene como propósito preparar cuadros que puedan ser candidatos, pero no es el caso de Sí por México.

–¿Sí por México estaría dispuesto a sentarse a la mesa con el Presidente para exponerle sus exigencias?

–Sería fantástico, no está en el objetivo primario. Lo que hemos planeado es, como estamos en la llegada de este proceso electoral grande, abordar a los partidos y presentarles la agenda. Sí nos interesa lo que pase en la mañanera, pero nos interesa más la visión de México para en 2030 o en 2050.

–A usted le tocó dirigir Coparmex en el segundo tramo de Peña Nieto y los primeros dos años de López Obrador, ¿cómo ha sido la relación con estos dos mandatarios y la Coparmex?

–La Coparmex es un sindicato de patrones, es la organización empresarial que desde sus orígenes va más allá en el sentido de que sus posiciones son claras. No es muy diferente la relación entre uno y otro, la diferencia es que el Presidente López Obrador verbaliza sus encuentros con nosotros de una manera pública porque tiene las mañaneras, pero tuvimos también graves desencuentros con Peña Nieto, incluso hicimos una manifestación histórica contra la corrupción de ese gobierno.

La relación con los presidentes tienen muchos asuntos de consenso, yo coincido en algunos temas, pero es evidente que hay temas en donde disentimos. A lo mejor el Presidente López Obrador, su estilo de gobernar es un poco más de estridencia, de señalamientos más lacerantes, pero es algo que la Coparmex ha tenido desde siempre. También reconozco que el diálogo con los funcionarios inmediatos del Presidente como el Jefe de Asesores, de Oficina o el Consejero Jurídico es bastante fluido. Generalmente cruzo mensajes de Whats App sobre temas que tienen que ver con la representación que tenemos nosotros como organismo.

Yo diría que la relación institucional está ahí, es fluida, tenemos asuntos de consenso y de disenso. Nunca nuestra institución se ha caracterizado por dar cheques en blanco, pero tampoco por tener posiciones fundamentalistas. Por ejemplo, en lo que va del sexenio defendimos el proyecto de la Guardia Nacional de López Obrador, también fuimos los primeros en apoyar el incremento salarial y ahora que el Presidente empezó a hablar de la necesidad de un nuevo sistema de pensiones, fue la Coparmex la primera que empezó a empujar este tema. No nos da pena coincidir ni tampoco disentir.

–El próximo 31 de diciembre usted concluirá su gestión como presidente de la Coparmex, ¿qué hará después de este día?, muchos lo ven como un posible presidenciable.

–Hoy estoy enfocado en terminar lo mejor posible en la Coparmex, desde luego pienso ser un buen expresidente porque hay que prepararse para llegar, ser y dejar de ser. Yo pienso dedicar una parte sustancial de mi tiempo al activismo desde la sociedad civil y una de estas herramientas es Sí por México. También pienso seguir participando en Alternativas por México y estoy madurando una iniciativa que tiene que ver con la defensa del Estado de Derecho, yo soy abogado y estoy involucrando en causas como la defensa de la cancelación del Aeropuerto de Texcoco.

No estoy considerando ninguna participación político-electoral como candidato, sí voy a estar cerca de partidos y empujar la agenda de Sí por México, pero no tengo en mi horizonte participar como candidato.

–El Presidente los ha llamado en distintas ocasiones “FRENA 2”, ¿qué los distingue de ellos?

–Lo único que tenemos en común es que somos ciudadanos, pero Sí por México no participa, respalda o asesora a nada de FRENA ni ellos a nosotros. Nosotros respetamos la postura de ese movimiento, no coincidimos porque pensamos que el Presidente es el jefe de las instituciones, podemos tener uno o 100 disensos con él, pero no compartimos la idea de que renuncie.

Nosotros planteamos no ser un movimiento de oposición sino uno de propuestas y por eso insisto en que eso nos marca una diferencia porque nosotros vamos a buscar el diálogo con el Presidente y dirigentes de Morena, PRI, PAN, Partido Verde. Siendo respetuosos, no tenemos nada en común con FRENA.

Sí por México está abierto a todos y nos interesa mucho el concepto de diversidad, hay organizaciones de izquierda, de derecha. Es un movimiento altamente plural e incluyente.










Información vía: Sin Embargo

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