La reciente prohibición del uso de teléfonos celulares en escuelas de Saltillo ha generado un intenso debate entre padres de familia y autoridades educativas. La medida, implementada para combatir el ciberacoso y reducir distracciones en el aula, busca mejorar el ambiente escolar y fomentar la convivencia entre estudiantes.
En la Secundaria General Número 2, ubicada en Paseo de la Reforma, se colocó una lona informativa prohibiendo celulares y audífonos. Esta decisión se tomó tras reportes de estudiantes grabando y difundiendo peleas y otros contenidos inapropiados en redes sociales, lo que ha afectado la convivencia escolar.
El Reglamento Interior de las Escuelas de Educación Básica del Estado de Coahuila establece que el uso de celulares durante clases es una falta leve, pero la difusión de contenido violento o amenazante es considerada una falta grave.
La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) ha analizado los pros y contras de la medida. Javier Mancilla, coordinador de la Región Sureste de la UNPF, destacó que el uso inadecuado de celulares ha derivado en graves problemas de ciberacoso y distracciones en el aprendizaje.
En otros países, como en la Región de Murcia, España, se han aplicado medidas similares, logrando una reducción del 73% en los casos de ciberacoso y un 31% en las agresiones físicas dentro de las escuelas.
Mientras algunos padres de familia apoyan la prohibición como una forma de prevenir el acoso digital, otros expresan preocupación por la falta de comunicación con sus hijos durante el horario escolar.
Las autoridades educativas buscan un equilibrio entre la seguridad y el bienestar de los estudiantes, regulando el uso de dispositivos sin afectar la conexión con las familias.