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“Qué vergüenza te digas coahuilense Diana”

No hay nada más valioso que la salud. Es una de los principales deseos de todo ser humano para sí mismo y para los demás.

Es por esto que cuando uno se enfrenta una enfermedad hace de todo y gasta hasta lo impensable por recuperarla. Y hay personas que se aprovechan de eso.

La segunda idea es el caso de Diana Quiroz.

Esta persona aseguró haber descubierto un milagro para la salud de personas con lo que según varias notas periodísticas clamaban era el primer acercamiento a un Nobel:

“Una joven investigó e inventó productos elaborados a base de grafeno mismos que ayudan a regenerar células cancerígenas e incluso cicatrizar heridas con rapidez lo que la llevó a ser invitada a la ceremonia de Premios Nobel que se realizará en diciembre en Estocolmo, Suecia.

Se trata de Diana Quiroz quien estudiaba hasta este semestre la carrera de Mecatrónica en el Tecnológico de La Laguna, quien comenzó a colaborar en un proyecto con la empresa Alquimex sobre el uso del grafeno y descubrieron que podía utilizarse en la regeneración de células, una opción para combatir el cáncer.

Ella presentó su proyecto en la Expociencias Nacional donde ganó la invitación para asistir a los premios Nobel junto con otros 19 jóvenes del mundo. Ella es la única latinoamericana en ser invitada a la ceremonia”.

Alquimex fue fundado por su familia. Su madre Sandra Casillas, organizó Expociencias y su hija gano. Una madre orgullosa, por supuesto lo cual es muy respetable, pero hasta el momento ya llevamos dos conflictos de intereses. Es como si jugaras a la lotería y curiosamente tu madre diera las cartas y tu ganaras una partida tras otra… ¿Conexión mental? o ¿Talento puro? me permito creer que es demasiada coincidencia.

El premio de Expociencias era ir a Estocolmo, la ciudad del Nobel, codearse con la crème de la crème del descubrimiento. Lógicamente la prensa encontró su historia y la contó de una forma maravillosa.

La Laguna, y que vergüenza decir que es de Coahuila.

Coahuila, un estado que cuenta con importantes centros de investigación, los cuales realizan aportaciones e investigaciones serias.

Diana Quiroz no siguió los protocolos establecidos para elaborar medicamentos o suplementos, curiosamente no realizó ensayos en células, tejidos, animales… ¿Publicó en Nature?¿Público en alguna de las mayores editoriales científicas del mundo antes de comercializar su producto? ¿Elsevier, Springer, American Chemical Society saben de la existencia de esta persona? ¿Se sometió a la crítica constructiva de otros investigadores?.

De inmediato tomando las entrevistas y los 5 minutos de fama de esta jovencita, la gente se abarrotó en su tienda para comprar los productos milagro. Por que ni siquiera lo ofreció al sector salud para ayudar a la nación. Estos productos contenían la muy conveniente etiqueta “No es un suplemento o medicamento”, esta simple frase puede excluir de responsabilidades legales a cualquier inconsciente que quiera vender agua como quimioterapia o en este caso grafeno como la última solución para la salud.

Además de esto el grafeno en la mayoría de las investigaciones se utiliza como nanomaterial, como material para una función específica en el cuerpo tal como un electrodo, material biodegradable o para la distribución de medicamentos, en ningun momento dice que por sí solo cure el cáncer. Esto se puede leer en artículos científicos publicados por distintas universidades y centros de investigación. 

Y si bien todo es una mentira, dice cosas ciertas: No hay apoyo, se batalla mucho para hacer ciencia. Y si, se batalla y se batalla mas cuando es para algo de verdad y no la necesidad enfermiza de obtener dinero por medio de la salud y bienestar de los demás.

Afortunadamente varios catedráticos se unieron para ponerle un alto a esto. Imaginen el “oso” de que una estafadora viajará a Suecia representando al gremio científico o peor aún:  las personas que pudieran haber sufrido padecimientos o complicaciones por la irracionalidad de esta persona. Dejar sus tratamientos o creer que ya estaban curados.

No se duda que en este mundo existan personas que investigan por su cuenta y tienen ideas, talento y vocación. Sin embargo esta historia es muy retorcida. Ni los remedios caseros pasados de boca en boca tienen tan pocos escrúpulos.

Probablemente fue su juventud o la certeza de la cobertura mediática lo que le permitió adquirir la confianza de cientos de personas para algo tan delicado como su salud a una inconsciente, porque nos encantan las “historias de éxito”, y nos siguen encantando pero las reales, las que se merecen, no las que son parte de una falta de respeto a la profesión de hacer ciencia, a la pasión por el el conocimiento y a la dignidad de las personas que en momentos de desesperación buscan una salida a sus padecimientos médicos.

Esto debe ser una llamada de alerta a los lineamientos de productos para la salud en México y en el mundo, una llamada de atención a todos nosotros a no creer todo lo que vemos en internet. Y a los medios de comunicación a hacer un poco más de mella en los temas, no porque se diga que la manzanilla cura el VIH se debería de publicar esa información si no está respaldada.

La moraleja de esta historia es no tener fe ciega en lo que se diga.

 

Hasta el momento ni Diana Quiroz o Alquimex han dado su parte en los hechos.

1 Comment

  1. Rodolfo Grimaldo dice:

    Hola Anely, hasta el momento el articulo tiene 117 compartidas, me imagino que un buen numero de personas han visto el articulo.

    Mi comentario es que están dejando de ganar dinero en la página.

    Saludos Hija.

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