El Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, es ahora el centro de una investigación federal por su presunta relación con actividades delictivas y violaciones graves a derechos humanos. El caso ha despertado interés internacional debido a los hallazgos encontrados en el sitio.
Alejandro Gertz Manero, fiscal general de la República, informó que en los próximos días se presentarán los resultados periciales y un resumen de los dictámenes técnicos sobre el caso. Hasta ahora, 14 personas han sido judicializadas, y la FGR aseguró que el proceso se lleva con estricto rigor técnico y jurídico.
La información será presentada oficialmente el próximo martes en las instalaciones de la FGR en Ciudad de México. El fiscal también confirmó que se han inventariado prendas y objetos personales hallados en el rancho para que puedan ser identificados por familiares de personas desaparecidas.
El predio fue descubierto por la Guardia Nacional en septiembre de 2024, donde se localizó una casa de seguridad, un centro de adiestramiento, armas, equipo táctico y víctimas privadas de la libertad. Sin embargo, en marzo de 2025, una nueva búsqueda encabezada por un colectivo reveló tres crematorios clandestinos, huesos calcinados, ropa e identificaciones.
Se presume que el lugar está vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación. La situación expone nuevamente la crisis de desapariciones en Jalisco, entidad que suma más de 15 mil reportes desde 2018, con altos índices en municipios como Guadalajara, Zapopan y Lagos de Moreno.
Las autoridades continúan con la investigación y han reiterado su compromiso de llegar “hasta todas las consecuencias”.









