Los republicanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos eligieron a Tom Emmer, líder de la mayoría, como nuevo candidato a presidente de la cámara después de descartar la semana pasada al representante de Ohio, Jim Jordan, luego de tres votaciones fallidas.
Durante una votación a puerta cerrada, Emmer se convirtió en el nominado de la Conferencia Republicana para el cargo de presidente de la cámara, lo cual requirió cinco rondas de votación para llegar a un consenso.
Pero en una posterior votación nominal, más de 20 opositores votaron en contra de Emmer, lo cual apunta a una resistencia al interior del partido en relación con su cargo de presidente de la cámara.
Con una pequeña mayoría republicana de 221 contra 212, Emmer no puede perder más de cuatro votos republicanos para alcanzar el umbral de mayoría y convertirse en presidente de la cámara, asumiendo que todos los demócratas voten a favor de su candidato, el líder de la minoría, Hakeem Jeffries.
El más reciente acontecimiento se produce después de que los republicanos de la cámara descartaron el viernes a Jordan, presidente del Comité Judicial de la cámara, como nominado republicano al cargo de presidente de la cámara, debido a que no logró obtener el apoyo suficiente de su propio partido en tres rondas de votación de la totalidad de la cámara. Los moderados dudaron con respecto a un presidente de la cámara conservador y de línea dura.
Después de los fallidos intentos de Jordan, varios republicanos anunciaron que competirían por el cargo, incluyendo a Emmer, Kevin Hern, presidente del Comité de Estudio Republicano; Mike Johnson, vicepresidente de la Conferencia Republicana de la cámara; y Byron Donalds, un aliado del expresidente Donald Trump.
El republicano Jim Banks dijo a CNN que el designado como presidente de la cámara no es suficientemente conservador, y señaló que hay decenas de miembros que en este momento no votarán por él.
La Cámara de Representantes ha carecido de un líder durante tres semanas, después de que Kevin McCarthy fue retirado del cargo el 3 de octubre, en una medida sin precedentes iniciada por un miembro conservador de su propio partido. Ocho republicanos votaron junto con los demócratas en esta histórica destitución.
El estancamiento llevó a algunos legisladores a considerar a Patrick McHenry como presidente temporal de la cámara con la esperanza de que pudiera supervisar la aprobación de legislación requerida con urgencia hasta que los republicanos de la cámara pudieran unirse y elegir a un nuevo líder.









