Rogelio Montemayor, corrupción y poder

Una carrera política manchada de escándalos, corrupción e influyentismo.

Nacido en la Ciudad de México en 1947, Rogelio Montemayor Seguy llegó a Coahuila para iniciar sus estudios de educación básica en la Región Carbonífera, lugar en el que, años más tarde, concentraría sus intereses tanto políticos, como empresariales.

Es bien conocido que, junto a sus hermanos Enrique, Edilberto (✝) y Jesús María, inició en el negocio del carbón al crear el 24 de abril de 1991, la empresa Minera Montemayor S.A. de C.V., originaria de San Juan de Sabinas, Coahuila, cuando Rogelio Montemayor era Senador de la República.

Desde aquel año y hasta la fecha, la familia se ha dedicado a la industria minera, pero fue en 2011, cuando el negocio familiar se vio manchado por un terrible accidente en una de las minas, propiedad de Jesús María Montemayor Seguy, misma que operaba fuera de la ley, y que, tras la explosión en el Pozo 3, les costaría la vida a 14 mineros y un menor que sufrió la amputación de un brazo.

Dichas muertes quedaron impunes y por las que sus viudas recibieron indemnizaciones risibles, pues los empresarios nunca quisieron reconocer los ingresos reales de los mineros que trabajaban a destajo en condiciones deplorables, pues se dio a conocer que los túneles en los que laboraban tenían un diámetro no mayor a los 80 centímetros.

Los escándalos familiares no acabaron ahí, pues fue en 1992 —un año antes de ser Gobernador del Estado de Coahuila—, qué Rogelio Montemayor participó junto a sus hermanos en una polémica subasta en la que adquirieron el Complejo Industrial Pajaritos, de la empresa de fertilizantes Fertimex, ubicada en Coatzacoalcos, en la Ciudad de México, por a penas por 0.9% del valor mínimo establecido por Hacienda.

Además, se dio a conocer que fue comprada sin adeudos, cuando en números reales la empresa Fertimex tenía una deuda de 400 millones de pesos con Banamex y 28 millones de dólares con el Banco Mundial, mismas que fueron absorbidas por la Secretaría de Hacienda, dejando la empresa libre de deudas a la familia Montemayor, que se constituyó como propietaria de al menos el 40% de las acciones.

SU TRAYECTORIA EN LA POLÍTICA

Su carrera en el servicio público inició en 1978, cuando llegó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ocupando el cargo de director de Análisis Macroeconómico y director de Estudios Económicos de la Dirección General de Planeación Hacendaria, donde comenzó a establecer relaciones políticas que años más tarde le ayudarían a sacar provecho en sus negocios personales.

En 1981, conocería a Carlos Salinas de Gortari, mientras cursaba una maestría en Ciencias Políticas, y que años más tarde, Montemayor presentaría a Salinas de Gortari con Luis Donaldo Colosio Murrieta, pues se volvieron aliados priistas, y esa relación le valió para conseguir puestos cada vez de mayor importancia.

El 1982 consiguió escalar en el Gobierno Federal, y llegó a ser subsecretario técnico del Gabinete Económico de la Presidencia de la República, puesto que utilizó para maquillar cifras de ingresos y egresos, engañando al presidente José López Portillo.

Fue después de ese momento que comenzó a figurar en puestos cada vez más importantes; fue presidente del INEGI de 1985 a 1988, diputado federal de 1988 a 1990; Senador de 1991 a 1993, año en el que pidió licencia para postularse como Gobernador del Estado de Coahuila, tiempo que utilizó para buscar alianzas con empresarios locales a quienes prometió recompensar durante su mandato, si éste era apoyado por ellos para llegar a la Gubernatura, candidatura que ganó y estuvo al frente del estado hasta 1999.

OTRA MANCHA EN SU CARRERA

Al terminar su periodo como Gobernador de Coahuila, en 1999 fue nombrado como director de Pemex, puesto que ocupó hasta enero del 2000 y que concluyó en noviembre del mismo año, pues en ese entonces, se hizo público un escándalo que lo puso en el ojo de huracán.

Ese año salió a la luz el llamado “Pemexgate”, que involucraba a Rogelio Montemayor, pues se le acusó de desviar recursos del sindicato de trabajadores de la empresa petrolera, un total de mil 580 millones de pesos, de los cuales, una tercera parte, fue destinada a la campaña de quien se postuló como candidato a Presidencia de la República, Francisco Labastida.

Casi de inmediato, en 2001, Montemayor Seguy, viajó a Estados Unidos, huyendo de las acusaciones de Peculado Electoral que le achacaban las autoridades mexicanas, refugiándose en Houston hasta que fue girada una orden de aprehensión, en 2002, en ese tiempo él se presentó a las autoridades americanas, pero siguió el proceso en libertad luego de pagar una millonaria fianza.

Fue hasta 2003 que autoridades mexicanas y americanas dialogaron y se confirmó la acusación, pero hasta julio de 2004 fue detenido en Houston, Texas, y quedó bajo custodia judicial en Estados Unidos hasta septiembre, que fue extraditado a México.

A pesar de la insistencia de las autoridades mexicanas para la detención de Rogelio Montemayor, al pisar el suelo nacional, fue exonerado de todos los cargos, y solamente se le impuso una multa al Revolucionario Institucional de mil millones de pesos.

Casualmente, después de su llegada al país, desapareció del ojo público durante años, y fue hasta 2008 que se volvió a hablar de los Montemayor, pues la empresa familiar fue beneficiada al recibir una condonación de impuestos por parte del SAT de más de 1.38 millones de pesos.

SALE DE LAS SOMBRAS

Durante todos esos años, no se tiene registro de apariciones públicas, pero causalmente, en 2012, durante una entrevista dijo que su acusación por el caso ‘Pemexgate’, había sido una ‘persecución política’ y señaló que, de haber sido culpable, no hubiera sido exonerado de todos los cargos.

Su regreso a la vida pública fue planeado estratégicamente, pues un año después, en 2013, se especuló sobre una “asociación” que buscaba negociar con empresarios para promover la explotación del gas shale en Coahuila, misma que en 2014 se constituyó legalmente como el ahora Clúster de Energía Coahuila, liderado por Rogelio Montemayor Seguy, quien ahora aprovecha ese puesto en la “asociación civil sin fines de lucro”, para promover y explotar sus empresas.

RENUNCIA AL PRI

Tras años de carrera política en las filas del PRI, Rogelio Montemayor Seguy renunció a su militancia del partido en 2019, alegando que no le parecía la forma de coordinar de los dirigentes, pues fue en ese mismo año cuando se buscó una reestructuración interna debido a los casos de “corrupción y traición” de algunos de sus miembros más “importantes”.

Además, en 2020, salió a la luz pública que Montemayor Seguy era apoyado por el empresario —también minero—, Armando Guadiana Tijerina, quien utilizó su puesto en el senado para buscar destrabar una iniciativa para promover el fracking en Coahuila y el norte del país, dejando entrever los intereses de ambos políticos.

Actualmente, es el presidente del Cúster de Energía de Coahuila, por lo que sigue teniendo injerencia dentro de la vida política y privada del estado.

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