Los gobiernos de México, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España emitieron un comunicado conjunto en el que fijaron una postura común frente a los recientes acontecimientos en Venezuela, subrayando el respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional.
En el documento, las seis naciones señalaron que siguen con atención el escenario venezolano y coincidieron en la necesidad de privilegiar vías diplomáticas y pacíficas para la resolución de las diferencias políticas. Destacaron que la estabilidad regional depende de decisiones responsables, un diálogo inclusivo y el respeto a los marcos legales vigentes.
Los gobiernos firmantes enfatizaron que cualquier acción exterior debe sustentarse en la cooperación multilateral y en las normas del derecho internacional. Indicaron que los procesos internos de cada país requieren soluciones construidas desde el consenso social y político de sus propios ciudadanos, sin imposiciones externas.
Asimismo, señalaron que el papel de la comunidad internacional debe centrarse en respaldar conversaciones constructivas y realistas, y advirtieron que iniciativas orientadas a imponer controles o tutelas pueden generar tensiones innecesarias y agravar los conflictos.
De acuerdo con el comunicado, el desarrollo democrático exige instituciones sólidas y elecciones transparentes, acompañadas, cuando sea pertinente, por observación imparcial. Los seis países reiteraron que la protección de los derechos humanos es un componente esencial para cualquier proceso político sostenible.
Finalmente, la declaración conjunta hizo un llamado a evitar decisiones que profundicen la polarización o afecten la vida cotidiana de la población, al tiempo que reconoció los esfuerzos de organizaciones regionales que promueven espacios de diálogo, encuentro y entendimiento.









