Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó el propósito del registro de teléfonos celulares en México y aclaró que esta medida no está relacionada con vigilancia, espionaje ni monitoreo de ubicación de las personas. Señaló que el objetivo principal es fortalecer el combate a delitos como la extorsión y el fraude telefónico, así como proteger a la ciudadanía, sin invadir la vida privada de los usuarios.
La mandataria subrayó que el registro de los números celulares se realiza directamente con las empresas de telefonía, las cuales son responsables del resguardo de los datos personales. Aseguró que el Gobierno federal no almacena información sensible y que las compañías cuentan con la infraestructura tecnológica necesaria para garantizar la protección de los datos de sus clientes, con el fin de generar confianza entre la población.
Sheinbaum precisó que las autoridades solo pueden acceder a la información en casos específicos y debidamente justificados, cuando un número telefónico esté vinculado a un delito denunciado. Detalló que las áreas de seguridad o procuración de justicia deben seguir procedimientos legales formales, y únicamente mediante una solicitud oficial pueden requerir datos a la empresa telefónica correspondiente, lo que limita y regula el uso de la información.
Recordó que en el país existen más de 158 millones de líneas celulares activas, por lo que enfatizó la importancia de que los datos permanezcan bajo el resguardo de las compañías de telefonía. Explicó que cada persona debe realizar su registro a través de su proveedor de servicio, y reiteró que no existe acceso automático de la autoridad a los registros.
Finalmente, la presidenta señaló que este mecanismo permitirá identificar a responsables de llamadas de extorsión o fraude. Indicó que las víctimas pueden denunciar al número 089, y a partir de ello la autoridad puede solicitar información sobre la titularidad del número involucrado. Reiteró que la medida busca prevenir delitos, proteger a las personas usuarias y equilibrar la seguridad pública con el respeto a la privacidad.









