Un grupo de sicarios irrumpió accidentalmente en una vivienda en Ecuador y mató a tres menores y a un bebé de 5 meses.
La fiscalía ha iniciado una investigación sobre la lamentable muerte de un niño de entre 5 meses y 7 años. La policía dijo que los niños no eran el objetivo original del ataque.
El horrible acto evidencia la crueldad de los grupos armados en un país donde la delincuencia se ha disparado en los últimos años.
El tiroteo tuvo lugar en Guasmo sur, un barrio pobre de Guayaquil dirigido por las pandillas Los Lagartos y Mara 18.
Se confirmó que el ataque iba dirigido a una casa cercana donde la policía descubrió los explosivos, y no a la casa de la familia que resulto víctima del ataque.
Los sicarios irrumpieron en la casa alrededor de las 21 y pensaron que estaban atacando a miembros de la banda Los Lagartos.
Los padres de los fallecidos en el tiroteo también resultaron heridos.









