Tras 6 meses de confinamiento, el cine ha tenido pérdidas millonarias

En los cinco meses que permanecieron cerrados los 953 complejos cinematográficos que hay en nuestro país, debido a la pandemia causada por el covid-19, la industria cinematográfica perdió en ingresos de taquilla 10 mil doscientos veintidós millones de pesos, viéndose afectadas con esta situación 50 mil familias que dependen de esta industria de manera directa y 150 mil familias de manera indirecta.

El impacto de la pandemia ha sido grande. Como comparación, del 25 de marzo al 6 de septiembre de 2020 se vendieron en todo el país un millón 960 mil boletos, mientras que en ese mismo periodo en 2019 se vendieron 188 millones 865 mil boletos.

Así que podemos decir que el impacto de la pandemia, desde que se cerraron los cines el 25 de marzo hasta que empezaron a reabrirse hace un par de meses en diversas entidades de la República, se ha traducido en alrededor de 187 millones de boletos que se dejaron de vender, que en términos exclusivos de taquilla equivale a 10 mil 222 millones de pesos”, expresó Alejandro Ramírez, Director de Cinépolis, durante el lanzamiento de la campaña #VolamosAlCine, al hablar de la industria cinematográfica de nuestro país.

Siguiendo los lineamientos ofrecidos por la Secretaría de Salud, las salas de cine se encuentran operando hasta el día de hoy al 30 por ciento de su capacidad, con todos los protocolos sanitarios para evitar posibles contagios, como son respetar la distancia en cuanto a la disposición de asientos. 

A esta medida se suma la limpieza constante y diaria de los filtros de aire acondicionado, la sanitización tanto de las salas como del resto de las zonas del complejo fílmico y la señalización en el piso para que la gente ingrese y salga en orden y mantenga la sana distancia en las zonas de dulcería y cafetería. 

En todos los complejos se colocaron dispensadores de gel antibacterial en distintos puntos de los cines y se implementó el uso obligatorio de cubrebocas, guantes y caretas de parte de los trabajadores de los complejos fílmicos, quienes usan su uniforme sólo al interior de las salas, ya que a su llegada o salida laboral deben portar su ropa de civil para evitar contaminarlo.

Sin lugar a dudas, este cierre de las salas afectó a las industria cinematográfica de nuestro país que ahora lucha por ganarse la confianza del público.









Información vía: Excelsior

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