El sindicato United Auto Workers (UAW) anunció a última hora del jueves el comienzo de una huelga en contra de los tres mayores fabricantes de automóviles de Estados Unidos.
“La huelga selectiva de UAW comienza en las tres (plantas) de los Tres Grandes”, escribió el sindicato en la red social X (antes Twitter), añadiendo que los trabajadores entran en huelga en plantas de General Motors, Stellantis y Ford.
El primer paro convocado jamás en los 88 años de historia del sindicato contra las tres empresas, de manera simultánea, se produjo tras no acordar un nuevo contrato antes de la hora límite marcada el jueves.
“Este es el momento decisivo de nuestra generación”, declaró el presidente de UAW, Shawn Fain, a los afiliados del sindicato, durante un evento en Facebook Live el jueves por la noche. “El dinero está ahí, la acción está en marcha, el mundo está mirando”, manifestó.
Según parece, el sindicato había estado negociando con las tres fábricas de automóviles simultáneamente, al margen de otras rondas negociadoras sobre contratos, para incrementar los salarios de manera notable y conseguir nuevas bonificaciones.
En particular, UAW pedía blindajes para los trabajadores de la industria automovilística tradicional considerando las crecientes inversiones de estas compañías en la producción de vehículos eléctricos.
Como respuesta, General Motors señaló este viernes en un comunicado que está dispuesta a retomar las negociaciones para reanudar el trabajo lo antes posible, “en beneficio de nuestros miembros del equipo, consumidores, proveedores y comunidades en EE. UU.”, según informó NBC News.
Analistas alertaron de que la huelga, aunque limitada en este momento, puede alargarse amenazando la economía estadounidense, puesto que podría reducir la producción por miles, incrementar el precio de los vehículos y agravar las interrupciones en las cadenas de suministros.









