Estados Unidos .- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Hamás y otros grupos armados en la Franja de Gaza acordaron iniciar un proceso de desarme total como parte de un plan impulsado por la Junta de Paz creada para poner fin al conflicto en la región.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que el proceso se desarrollará en «fases cuidadosamente estructuradas» y forma parte de un plan de 20 puntos diseñado por su administración tras el establecimiento del alto al fuego entre Israel y Hamás.
«Israel gozará de la seguridad que merece, ya que Gaza dejará de ser una base para ataques terroristas», señaló Trump.
De acuerdo con el presidente estadounidense, una vez concluido el desarme, las fuerzas israelíes se retirarán gradualmente de Gaza para permitir el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización, la cual trabajará junto con una nueva policía palestina para garantizar la seguridad en el territorio.
Trump también agradeció la participación de Egipto, Qatar y Turquía como mediadores, así como la labor de la delegación estadounidense encabezada por Steve Witkoff y Jared Kushner durante las negociaciones.
¿En qué consiste el plan?
El plan, presentado originalmente el 15 de enero, contempla una serie de medidas orientadas a consolidar el alto al fuego, garantizar la seguridad regional y avanzar en la reconstrucción de Gaza.
Entre sus principales puntos destacan:
- El desarme total de Hamás y de otros grupos armados bajo supervisión internacional.
- La liberación de todos los rehenes y de un grupo de prisioneros palestinos como parte de un intercambio acordado.
- El ingreso sin restricciones de ayuda humanitaria mediante agencias de Naciones Unidas.
- La creación de un gobierno de transición encabezado por un comité tecnocrático, supervisado por una Junta Internacional de Paz.
- El despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización para apoyar la seguridad y capacitar a nuevas fuerzas policiales palestinas.
- La reconstrucción de Gaza mediante un programa de inversión y desarrollo económico.
- El compromiso de que Israel no ocupará ni anexará permanentemente el territorio, mientras se realiza un retiro gradual de sus fuerzas.
- La apertura de un proceso político que, una vez cumplidas las condiciones de seguridad y reconstrucción, permita avanzar hacia la autodeterminación palestina y una eventual coexistencia pacífica entre Israel y Palestina.
Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles sobre el calendario de implementación del acuerdo ni sobre los mecanismos internacionales que supervisarán el cumplimiento de cada una de las etapas previstas.









