Nueva York, Estados Unidos .- La apertura de la 81ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estuvo marcada este martes por los pronunciamientos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien centró buena parte de su intervención en temas de seguridad internacional, migración y la política exterior estadounidense.
Uno de los puntos que generó mayor atención en México fueron sus referencias a los cárteles y la situación de seguridad en territorio mexicano. Trump sostuvo que Estados Unidos mantiene una relación positiva con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y afirmó que ambos países han logrado avances en materia de cooperación.
Al mismo tiempo, el mandatario estadounidense señaló la problemática del narcotráfico y planteó la necesidad de que los países de la región enfrenten de manera conjunta al crimen organizado. Sus declaraciones se produjeron en un contexto de mayor cooperación en materia de seguridad entre Washington y distintos gobiernos latinoamericanos.
Otro de los asuntos centrales de la jornada fue la crisis entre Estados Unidos e Irán. Durante su discurso, Trump defendió la posición de su gobierno y advirtió que Teherán enfrenta una decisión entre alcanzar un acuerdo o continuar con el enfrentamiento. Posteriormente, confirmó que representantes estadounidenses e iraníes sostuvieron conversaciones en los márgenes de la Asamblea General.
La jornada también estuvo marcada por el mensaje del secretario general de la ONU, António Guterres, quien llamó a los gobiernos a responder ante cuatro grandes desafíos: la paz, la desigualdad, el cambio climático y el desarrollo de la inteligencia artificial. Guterres advirtió que las divisiones geopolíticas y las crisis internacionales están profundizando las fracturas existentes en el mundo.
La Asamblea General continuará con la participación de líderes y representantes de distintos países durante los próximos días. El debate general se desarrolla del 22 al 28 de septiembre en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, bajo el lema “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: una ONU que cumple para todos”.
Con la agenda internacional concentrada en los conflictos armados, la seguridad, el cambio climático y los cambios tecnológicos, la reunión de este año vuelve a colocar a la ONU como uno de los principales escenarios para discutir las tensiones y desafíos que enfrenta la comunidad internacional.









