Venezuela — El Gobierno de Venezuela denunció esta noche el asalto y “robo descarado” de uno de sus buques petroleros en el mar Caribe, hecho que atribuyó a Estados Unidos y que calificó como un grave caso de “piratería internacional”.
En un comunicado oficial emitido desde Caracas, el gobierno venezolano expresó un enérgico repudio al incidente y lamentó que el propio presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara públicamente la operación. El texto recuerda que “no es la primera vez” que Trump admite su intención de apropiarse del petróleo venezolano, señalando que durante su campaña de 2024 afirmó que su objetivo era “quedarse con el petróleo sin pagar contraprestación alguna”, lo que —según Venezuela— evidencia una política deliberada de despojo.
Caracas calificó el despojo del buque como un “nuevo acto criminal” que se suma al caso Citgo, empresa petrolera venezolana con sede en EE. UU. que —según el comunicado— fue “arrebatada” mediante mecanismos judiciales fraudulentos y fuera de cualquier norma.
El gobierno venezolano también hizo un llamado a la comunidad internacional para rechazar esta agresión “vandálica, ilegal y sin precedentes”, advirtiendo que se busca normalizar estas acciones como herramientas de presión y saqueo. De igual forma, exhortó al pueblo venezolano a mantenerse firme en defensa de la patria.
El comunicado sostiene que el asalto revela las verdaderas razones de la prolongada tensión con Estados Unidos: “No es la migración. No es el narcotráfico. No es la democracia. No son los derechos humanos. Siempre se trató de nuestras riquezas naturales”, refiriéndose al petróleo, la energía y los recursos del país.
En contraste, el gobierno destacó que “la humanidad está despertando” frente a los abusos imperiales, al mencionar manifestaciones y protestas en diversos estados de EE. UU. y en ciudades de Europa en apoyo a Venezuela.
Finalmente, Caracas aseguró que acudirá a todas las instancias internacionales para denunciar este “grave crimen internacional” y defender su soberanía, sus recursos naturales y su dignidad nacional. “Venezuela no permitirá que ningún poder extranjero arrebate al pueblo venezolano lo que le pertenece por derecho histórico y constitucional”, concluye el comunicado.









