La inédita elección judicial en México dejó una señal contundente de desconfianza ciudadana: los votos nulos superaron por más del doble a los obtenidos por las candidaturas individuales con mayor respaldo, según los datos preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE).
De acuerdo con el corte más reciente del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), actualizado por el INE la madrugada del 3 de junio a las 04:30 horas, se contabilizaron 10 millones 278 mil 938 votos nulos. En comparación, los candidatos con mayor votación individual, Hugo Aguilar Ortiz y Lenia Batres Guadarrama, alcanzaron 4 millones 936 mil 361 y 4 millones 690 mil 519 sufragios, respectivamente.
Además, se sumaron 11 millones 310 mil 309 boletas sin marcar, lo que eleva a más de 21 millones el número de papeletas que no contribuyeron a elegir a ningún perfil. Estos resultados reflejan una fuerte expresión de inconformidad frente a un proceso diseñado para elegir, por primera vez, directamente a integrantes del Poder Judicial.
Aunque el conteo oficial no ha concluido, los resultados preliminares perfilan como virtuales ganadores a Lenia Batres, actual ministra en funciones, y a Hugo Aguilar, abogado mixteco postulado por el Ejecutivo. Ambos son identificados con el proyecto político del expresidente Andrés Manuel López Obrador y respaldados por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Batres forma parte del bloque oficialista junto a Yasmín Esquivel Mossa y Loretta Ortiz Ahlf, también entre las más votadas. En tanto, Aguilar ha desempeñado cargos en el gobierno federal y tuvo vínculos con el movimiento zapatista en los años noventa.
Más allá de su volumen, los votos nulos también funcionaron como vehículos de protesta. Decenas de personas escribieron mensajes a mano en las boletas, que luego circularon ampliamente en redes sociales. Entre los textos más repetidos estaban frases como “RIP al Poder Judicial”, “La justicia no debe ser política” o “Esta reforma no es del pueblo, es de Morena”.
Algunos mensajes se dirigieron a figuras políticas específicas, como Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado. Otros abordaron problemáticas sociales como la violencia, la desaparición forzada o la impunidad, con leyendas como “Mi voto va para las personas desaparecidas y las madres buscadoras” o “Ministros por acreditación, no por votación”.
También hubo expresiones personales y emocionales, desde palabras como “FRAUDE” hasta firmas con frases como “Con odio y tristeza”. En conjunto, estos mensajes reflejan un malestar profundo que trasciende el acto electoral y cuestiona la legitimidad del nuevo modelo de justicia.
Pese a las críticas, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó la jornada como un “éxito histórico”. En un mensaje tras la votación, afirmó que México es “el país más democrático del mundo” y celebró la participación de más de 13 millones de personas en una elección que, por primera vez, incluyó a jueces y magistrados.
Sheinbaum defendió la reforma al afirmar que el antiguo Poder Judicial estaba ligado al nepotismo, el crimen organizado y los privilegios. Rechazó que la elección busque el control judicial por parte del Ejecutivo: “Si quisiéramos controlar al Poder Judicial, ¿qué sentido tendría convocar a una elección universal?”, cuestionó.
La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, calificó el proceso como “ejemplar” y destacó su transparencia y rigor técnico. Indicó que la participación ciudadana se estimó entre 12,57% y 13,32%. Se espera que, al concluir el 100% del conteo, el INE emita los resultados definitivos.









