El expresidente Ernesto Zedillo publicó este martes una carta abierta para responder a las críticas que ha recibido por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien acusó de calumnias, falsedades y de “matar la democracia” mediante la reforma judicial. En la misiva, también defendió su actuación durante la crisis bancaria de los años 90 y cuestionó obras emblemáticas del sexenio anterior.
Zedillo afirmó que Sheinbaum ha tergiversado el contexto del rescate bancario realizado durante su mandato y la acusó de insistir en una “farsa” electoral para sustituir al actual Poder Judicial. “Que lo haga, pero sin incurrir en falsedades ni calumnias”, señaló el exmandatario en alusión directa a los comentarios que ha hecho la presidenta en sus conferencias.
El expresidente reconoció que romper su silencio como figura pública conlleva un costo político, pero aseguró que su prioridad es la defensa de la democracia. “Siempre he tenido claro que hay algo mucho más importante que la comodidad personal: México y su democracia”, escribió.
En ese contexto, cuestionó a la presidenta sobre qué decisiones habría tomado ella si se hubiera enfrentado a un riesgo de quiebra bancaria como el que vivió su administración. “Confío en que, aún a costa de su popularidad personal, hubiera hecho lo correcto para proteger la economía y los depósitos de los ciudadanos”, apuntó.
Zedillo también aprovechó la carta para exigir auditorías independientes a tres megaproyectos de la administración de Andrés Manuel López Obrador: el aeropuerto de Texcoco, la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya. “Se debe saber cuánto costaron y qué beneficios se perdieron con esos caprichos”, dijo.
Sobre la reforma judicial, fue más contundente: acusó a Morena de querer imponer jueces “empleados o familiares” de funcionarios, y alertó sobre vínculos con el crimen organizado. Señaló que, de concretarse, la reforma significaría “la extinción del Poder Judicial independiente” y el fin de la democracia mexicana.
Zedillo también respondió a señalamientos sobre su pensión. Explicó que su jubilación proviene del Banco de México, institución a la que sirvió antes de ser presidente. Recalcó que dicha pensión fue otorgada legalmente y en reconocimiento a su trabajo, y que renunció voluntariamente a la pensión como expresidente.
Por otro lado, exigió a Sheinbaum explicar el costo y base jurídica del apoyo económico que recibe Andrés Manuel López Obrador tras su salida del poder. Consideró “insidiosa e ilegal” la insinuación sobre su pensión y relacionó la eliminación del INAI con un intento por ocultar información sobre privilegios del expresidente.









