Arteaga, Coahuila .-La Procuraduría de Protección al Medio Ambiente de Coahuila clausuró el zoológico “Ranchito Safari”, ubicado en Arteaga, luego de detectar diversas irregularidades, entre ellas la operación sin permisos y presuntas condiciones de maltrato animal.
La titular de la dependencia, Claudia Elvira Rodríguez Márquez, informó que el establecimiento no contaba con registro estatal ni con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), requisitos indispensables para operar como zoológico o unidad de manejo de vida silvestre.
Durante la inspección, autoridades encontraron a los animales en condiciones críticas. “Desgraciadamente se les nota el maltrato… no he encontrado ninguno que se salve, todos están sin agua, sin comida”, señaló la funcionaria.
Además, los propietarios del lugar se han negado a atender a la autoridad o recibir notificaciones oficiales. Ante esta situación, se determinó la clausura del acceso al público, aunque se permitirá el ingreso controlado para garantizar la alimentación y atención básica de los ejemplares.
Rodríguez Márquez indicó que se dará vista a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), instancia encargada del manejo y resguardo de especies silvestres.
Por su parte, el diputado local Jorge Valdez explicó que la intervención se realizó tras diversas denuncias ciudadanas. En el sitio se localizaron animales como un león, un tigre y un águila con lesiones, además de otros ejemplares en condiciones inadecuadas.
El legislador advirtió que el caso podría configurar delitos federales y señaló que la Fiscalía General de la República deberá verificar si se contaba con los permisos correspondientes.
Asimismo, precisó que el retiro de los animales no será inmediato, ya que requiere la intervención de especialistas y protocolos específicos para su traslado y resguardo.
Mientras tanto, autoridades de los tres niveles de gobierno mantendrán vigilancia en el lugar para evitar riesgos y garantizar condiciones mínimas para los animales.
El caso ha generado preocupación entre la sociedad y autoridades, al evidenciar la falta de regulación en este tipo de establecimientos y la necesidad de reforzar la protección del bienestar animal en la entidad.










