Washington D. C.-El gobierno de Donald Trump dio un giro histórico en la política antidrogas al reclasificar la marihuana medicinal con licencia estatal como una sustancia de menor riesgo, trasladándola de la Lista I a la Lista III. La medida, firmada por el secretario de Justicia interino Todd Blanche, no legaliza el cannabis a nivel federal, pero flexibiliza su regulación, facilita la investigación científica y otorga beneficios fiscales a la industria.
La decisión fortalece los programas de marihuana medicinal en gran parte de Estados Unidos y abre la puerta a una reclasificación más amplia, cuyo proceso ya está en marcha. Funcionarios aseguran que el objetivo es mejorar el acceso a tratamientos y generar evidencia médica más sólida, mientras que críticos advierten sobre posibles riesgos y el impacto en la percepción pública del consumo.
El cambio marca uno de los giros más relevantes en la política federal de drogas en más de 50 años, en un contexto donde el tabaquismo y otras sustancias siguen siendo temas clave de salud pública y donde el debate sobre la legalización del cannabis continúa evolucionando en Estados Unidos.










