La congregación religiosa Legionarios de Cristo expresó su inconformidad por el uso no autorizado de imágenes, incluidas de menores de edad, en el documental “Marcial Maciel: El Lobo de Dios”, estrenado recientemente en HBO Max. Señalaron que esta situación ha causado molestia entre quienes aparecen en la serie sin haber dado su consentimiento.
A través de un comunicado oficial, los Legionarios lamentaron que se utilizaran imágenes de exconsagrados, sacerdotes y víctimas sin autorización previa, lo que —aseguran— ha generado descontento entre varios de ellos.
Pese a la crítica por el uso del material audiovisual, la congregación reconoció la valentía de las víctimas que denunciaron los abusos cometidos por su fundador, Marcial Maciel Degollado, señalado por abusar sexualmente de al menos 60 menores de edad. Afirmaron que estos testimonios han hecho posible “el proceso de conversión y renovación” que afirman estar recorriendo desde hace años.
“Reconocemos el inmenso dolor y la gravedad de las heridas que este oscuro capítulo ha dejado en muchas vidas, y continuaremos en nuestro esfuerzo de escuchar, acompañar y reparar los daños causados”, indicó la organización.
La congregación recordó que desde 2010 reconocieron públicamente la veracidad de las acusaciones y comenzaron un proceso de perdón hacia las víctimas. En 2006, el entonces papa Benedicto XVI ordenó que Maciel fuera apartado del ministerio sacerdotal, imponiéndole una vida de oración y penitencia.
También retomaron su pronunciamiento de 2014, donde admitieron con pesar el “silencio institucional” que encubrió durante décadas los abusos del fundador. Señalaron que la docuserie refleja parte de ese pasado doloroso, y destacaron que, en 2022, la productora del documental solicitó una entrevista a la congregación, la cual aceptaron tras analizarlo con seriedad.
“Decidimos participar como un acto de responsabilidad y transparencia, ofreciendo información oficial y testimonio del camino de renovación que hemos recorrido”, subrayaron.
Finalmente, los Legionarios de Cristo insistieron en que han implementado protocolos para prevenir abusos de poder, conciencia y sexualidad, así como brindar atención a víctimas como parte de un proceso de transformación institucional que aseguran lleva más de 15 años en curso.









