Monterrey, N.L. — Un trágico incidente cobró la vida de Ángel, un niño de aproximadamente un año de edad, luego de que ingiriera accidentalmente una pila de botón.
De acuerdo con los primeros reportes, el menor, originario de Reynosa, Tamaulipas, comenzó a presentar malestares físicos que alertaron a su familia, quienes de inmediato lo trasladaron a recibir atención médica.
En el hospital, tras realizarle una radiografía, el personal médico confirmó la presencia de la pila en su organismo y decidió intervenir quirúrgicamente para retirarla. Sin embargo, pese a los esfuerzos del equipo médico, el pequeño no logró sobrevivir.
Los informes preliminares apuntan a que la pila habría causado daños internos severos, debido a las reacciones químicas que estos dispositivos generan al entrar en contacto con los tejidos del cuerpo.
Las autoridades médicas reiteraron el llamado a los padres de familia para mantener fuera del alcance de los niños este tipo de objetos, presentes comúnmente en controles remotos, relojes y juguetes, ya que representan un riesgo grave y potencialmente mortal.









