Saltillo, Coahuila a 28 de abril de 2026.- La presencia de pandillas en Saltillo y Ramos Arizpe ha mostrado un aumento en los últimos años, con conflictos constantes entre grupos que buscan mantener control sobre sus zonas y resolver rivalidades de largo tiempo.
De acuerdo con el testimonio de un exintegrante de una pandilla en la colonia Nueva Tlaxcala, quien pidió mantenerse en el anonimato, en muchos casos este estilo de vida se transmite dentro de las propias familias.
Según explicó, algunos jóvenes crecen normalizando estas dinámicas, viéndolas como parte de su día a día y como una forma de adaptarse a su entorno.
El entrevistado también señaló que en hechos recientes registrados en Ramos Arizpe, se ha detectado la participación tanto de jóvenes como de adultos en este tipo de situaciones.
Con el tiempo, esta dinámica puede generar una pérdida de sensibilidad ante situaciones de riesgo, donde conductas como robos o confrontaciones se vuelven más frecuentes, en algunos casos relacionadas con el consumo de sustancias.
Zonas como la calle Otilio González y sectores cercanos a la colonia Herradura son señaladas por habitantes como áreas donde suelen registrarse conflictos, por lo que transitar por ellas puede representar un riesgo.
Además, el fenómeno ha comenzado a involucrar a jóvenes provenientes de otros estados que llegan a Saltillo en busca de oportunidades y, en algunos casos, terminan relacionados con estas problemáticas.
Esta situación ha provocado que algunas personas opten por cambiar de domicilio en sectores del oriente de la ciudad y en colonias como Analco, en Ramos Arizpe.
El exintegrante advirtió que este problema podría continuar creciendo si no se atienden factores como la falta de oportunidades, el abandono escolar y los entornos familiares complejos.
En varios casos, jóvenes que intentaron cambiar su rumbo dejaron sus estudios por cuestiones económicas y terminaron regresando a este entorno, ya sea por influencia familiar o por falta de alternativas.
La situación de las pandillas refleja no solo un tema de seguridad, sino también un desafío social que impacta a nuevas generaciones.









