Ciudad de México. — Los trabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA) levantaron oficialmente el plantón que mantenían en la capital del país, luego de considerar cumplido su principal objetivo: visibilizar a nivel nacional la crisis laboral derivada de la quiebra de la siderúrgica. La decisión fue confirmada por la dirigencia del movimiento, que anunció un repliegue estratégico hacia Coahuila.
Julián Torres Ávalos, presidente del Grupo de Defensa Laboral de los trabajadores de AHMSA, aclaró que el retiro no implica desistimiento de sus demandas. Explicó que las limitaciones económicas y las condiciones climáticas adversas volvieron insostenible una permanencia indefinida en la Ciudad de México.
Avances del movimiento en la capital
De acuerdo con Torres Ávalos, la movilización logró hasta el 90 por ciento de los objetivos planteados. La presencia de los obreros permitió que el conflicto por la quiebra de AHMSA fuera reconocido por autoridades federales. Durante su estancia, incluso se registró un acercamiento fortuito con la presidenta Claudia Sheinbaum a las afueras de Palacio Nacional.
Aunque se mencionó la posibilidad de una reunión formal con la mandataria en un plazo de siete meses, los trabajadores consideraron inviable esperar ese tiempo. La urgencia económica que enfrentan miles de familias en Monclova requiere respuestas inmediatas, señalaron, en línea con información de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Próximo paso: Subasta de la siderúrgica
El movimiento no concluye con el repliegue. Torres Ávalos confirmó que los trabajadores de AHMSA regresarán a la Ciudad de México el próximo 27 de febrero para asistir a la audiencia de subasta de la empresa, para la cual ya cuentan con autorización judicial.
La participación de los obreros será clave para vigilar el respeto a sus derechos laborales y garantizar el pago de salarios y finiquitos pendientes. El grupo se mantiene organizado y atento a que la venta de activos se realice con transparencia y apego a la ley.
Finalmente, el líder destacó que el ánimo es positivo y que la unidad ha sido fundamental para sostener la lucha. El retorno a Monclova permitirá a los trabajadores reencontrarse con sus familias mientras se preparan para la etapa definitiva que marcará el futuro de la industria acerera en la región.









