Estados Unidos .- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que su administración restablecerá un bloqueo contra Irán en el estrecho de Ormuz y adelantó que los buques comerciales que utilicen esa vía marítima deberán pagar una tarifa por recibir protección durante su tránsito.
A través de sus redes sociales, el mandatario afirmó que el objetivo es garantizar la seguridad en una de las rutas comerciales más importantes del mundo y señaló que Estados Unidos buscará recuperar parte de los costos de esas operaciones mediante el cobro equivalente al 20 por ciento del valor de la carga transportada.
El anuncio representa un cambio respecto a la política que Washington había sostenido hasta ahora, la cual defendía la libre navegación sin cobro de peajes en aguas internacionales. Diversos especialistas y organismos internacionales han advertido que una medida de este tipo podría contravenir el derecho internacional y elevar las tensiones en la región.
Tras el anuncio, el precio del petróleo registró un incremento. El barril de crudo Brent, referencia internacional, subió 7.8 por ciento para ubicarse en 81.92 dólares, reflejando la incertidumbre que persiste sobre el suministro energético mundial.
La tensión en el estrecho de Ormuz se ha intensificado luego de varios ataques contra embarcaciones comerciales y militares, situación que pone en riesgo el acuerdo de paz provisional alcanzado el mes pasado entre las partes involucradas.
Irán respondió de inmediato al anuncio estadounidense y reiteró que mantiene el control sobre el estrecho de Ormuz. El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, aseguró que su país tiene derecho a administrar el tránsito marítimo y advirtió que responderá a cualquier intento de interferencia por parte de Estados Unidos.
Por su parte, la Organización Marítima Internacional (OMI) recordó que no existe fundamento legal para imponer peajes obligatorios por el simple tránsito a través de un estrecho internacional y reiteró su postura en favor de la libre navegación.
Mientras tanto, el ejército estadounidense confirmó que reanudará operaciones de bloqueo contra puertos iraníes y reportó nuevos ataques contra infraestructura militar de ese país, incluidos sistemas de defensa aérea, radares, embarcaciones y equipos de misiles.
La escalada del conflicto también ha tenido repercusiones en otras naciones de la región. Bahréin activó sus sistemas de alerta por misiles; Kuwait denunció ataques contra instalaciones fronterizas y una plataforma petrolera, mientras que Jordania informó la interceptación de varios misiles iraníes sin que se registraran víctimas.
En territorio iraní, las autoridades reportaron bombardeos en diversas provincias, con un saldo preliminar de al menos dos personas fallecidas, además de daños en distintos puntos estratégicos.
El gobierno iraní responsabilizó a Estados Unidos por el aumento de la violencia en Medio Oriente y anunció que no permitirá nuevas inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en instalaciones nucleares previamente bombardeadas. Aunque Trump afirmó recientemente que el acuerdo provisional entre ambos países estaba prácticamente concluido, mediadores internacionales continúan impulsando negociaciones para alcanzar un pacto definitivo que permita poner fin al conflicto y abordar el programa nuclear iraní.









