La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) solicitó formalmente al gobierno de Estados Unidos una explicación por la muerte de un ciudadano mexicano ocurrida el pasado 7 de junio en el Centro de Detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ubicado en Stewart, Georgia.
La Cancillería mexicana informó este 12 de junio que el connacional fue previamente recluido en la prisión estatal de Jackson antes de ser trasladado al centro migratorio, sin que se notificara al Consulado de México en Atlanta para realizar la entrevista consular obligatoria, como establece el derecho internacional.
La omisión ha generado preocupación entre las autoridades mexicanas, que aseguraron mantener visitas regulares a dicha instalación. A pesar de esa presencia, no recibieron información sobre el estado de salud o la situación legal del connacional antes de su fallecimiento.
“El Consulado está analizando las alternativas legales existentes en dicho caso, y brindando seguimiento directo con las autoridades de ICE en Stewart; asimismo, está en comunicación con el Buró de Investigaciones de Georgia (GBI)”, señaló la SRE en un comunicado publicado en la red social X.
Desde que se notificó el fallecimiento, personal consular ha mantenido contacto con las autoridades migratorias estadounidenses y con los familiares de la persona fallecida. La identidad del mexicano no ha sido revelada públicamente, y tampoco se han dado a conocer las causas de su detención ni los motivos de su traslado entre instalaciones.
La SRE reafirmó su compromiso con la protección de los derechos de los mexicanos en el exterior y subrayó que brindará asesoría jurídica y acompañamiento consular a los familiares del fallecido. Además, reiteró que continuará exigiendo transparencia a las autoridades estadounidenses respecto a las circunstancias del deceso.
El caso ocurre en un contexto de tensión por el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos. Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han denunciado condiciones precarias y trato inadecuado en varios centros de detención federales.









