Entre 2022 y 2024, la población en situación de pobreza multidimensional en México se redujo de 46.8 a 38.5 millones de personas, lo que representa una disminución de 8.3 millones de personas en esa condición, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El porcentaje de la población nacional en situación de pobreza multidimensional pasó de 36.3% en 2022 a 29.6% en 2024. Esto significa que casi 30 de cada 100 personas en el país aún presentan al menos una privación en derechos sociales y cuentan con ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas como alimentación, bienes y servicios esenciales.
La pobreza extrema también registró una disminución. En 2022, el 7.1% de la población estaba en esta situación, mientras que para 2024 la cifra bajó a 5.3%, lo que representa una reducción de 9.1 a 7.0 millones de personas.
En cuanto a carencias específicas, el acceso a la seguridad social continúa siendo la más alta: aunque pasó de 50.2% a 48.2% de la población entre 2022 y 2024, aún afecta a 62.7 millones de personas.
El acceso a servicios de salud también mostró mejoras: en 2022, el 39.1% de la población carecía de estos servicios, mientras que en 2024 esa cifra se redujo a 34.2%, lo que equivale a una baja de 50.4 a 44.5 millones de personas.
La carencia por acceso a una alimentación nutritiva y de calidad también disminuyó. En 2022 afectaba al 18.2% de la población, cifra que se redujo al 14.4% en 2024, lo que equivale a una baja de 23.4 a 18.8 millones de personas.
Si se analiza únicamente la pobreza por ingresos, el porcentaje de personas con ingresos inferiores a la Línea de Pobreza por Ingresos —valor de la canasta alimentaria más la no alimentaria— se redujo de 43.5% a 35.4%, pasando de 56.1 a 46.0 millones de personas.
Asimismo, la población con ingresos por debajo de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos —valor únicamente de la canasta alimentaria— pasó de representar el 12.1% al 9.3% entre 2022 y 2024, lo que refleja una disminución de 15.5 a 12.1 millones de personas.
Los datos proporcionados por el Inegi ofrecen un panorama detallado sobre el avance en la disminución de la pobreza, pero también reflejan los retos persistentes en materia de derechos sociales y acceso a servicios básicos.









